A qué saben los coños…

Estamos en pleno mes de agosto. Son días en los que salimos
más, vamos de terracitas y a cenar fuera de casa. También se come más fuera de
casa y más a menudo, por lo que hoy voy a hablaros de un tema de vital
importancia en cuanto a esto de las comidas se refiere.

A qué saben los coños… Esta pregunta seguro que te la han
hecho más de una vez o incluso lo has comentado en tertulia con amigas. Y es
que es un tema de vital importancia, porque cada coño es un mundo, unido a que
también varía el sabor en una misma mujer según las circunstancias. Todo el
mundo sabe, porque lo han estudiado mucho los estudiosos en la materia, que el
sabor del semen se altera según los alimentos ingeridos. Pues la vagina no va a
ser menos y también se ve alterado su sabor dependiendo de la alimentación. Yo
no le encuentro el gusto a esto del semen, que me ha sabido siempre muy malo,
pero supongo que si le preguntas a quien lo prueba más a menudo, podrá darte
más datos y lo mismo si el sujeto portador ha comido coco, le sabe luego el
tema a piña colada. Habría que preguntar esto a los estudiosos y estudiosas de
las pollas.
El caso es que, gracias a esto de que somos lo que comemos,
podemos alterar el sabor de nuestro coño con algunos interesantes trucos. Vamos
con ellos:
Lo primero de todo, y muy importante, es la higiene. Igual
que si invitas a alguien a comer a tu casa le pones platos limpios, también
debes lavarte bien el coño y usar bragas de algodón, para que aquello transpire
como es debido y que corra bien el aire. Ten en cuenta que en esta zona siempre
hay mucha humedad relativa del aire, y que si hay pelo hay alegría, pero
también es verdad que la cosa puede sudar y oler. Si bien tampoco es saludable
eso de ir como una Nancy pelada, un poquito recortado sí es recomendable llevar
el asunto.
Como yo doy por hecho que todas mis lectoras sois
requetelimpias y tenéis el coño como los chorros del oro, no me extiendo más en
el tema y vamos con lo de los sabores y olores, también muy importante.
De toda la vida es sabido que cuando comes espárragos el
tema cambia completamente, así es que absteneros los días que salgáis de
“comida” de comer ese tipo de alimentos. Igual pasa con la cebolla,
el café, el pescado, la carne y la cerveza. Así es que esos días dale a bebidas
de otro tipo, sobre todo agua. Ahora entendemos a esas chicas monísimas que
vemos alternando por Chueca con sus botellitas de agua y sus zumos de
melocotón, tan seguras de sí mismas, y es que les debe saber el coño a gloria y
eso hace que rezumen seguridad por todos sus poros.
Porque esas son las cosas que más alteran el sabor del coño
para bien, las frutas y el agua. La piña, por ejemplo, deja un sabor divino, al
igual que las fresas, melocotones, manzanas y uvas. También la papaya, pero eso
seguro que ya lo imaginabas solo con oír el nombre: pa pa ya… Y el agua, el
agua es vital para todo, bebiendo mucha agua limpiarás bien tus riñones de todo
lo demás y, al oler mejor el pis, también te olerá mejor el coño, esto es de
sentido común.
También es recomendable evitar el tabaco, porque igual que
cuando besamos a una fumadora nos da la sensación de estar besando un cenicero,
igualmente pasa con el coño, y además, si fumas, morirás de cáncer, no te digo
más, todo son desventajas. Deja de fumar y te comerán más el coño, piensa en esa
ventaja y valora la situación.
Después de todos estos trucos, ya no tienes perdón si tu
coño no sabe a gloria bendita. Qué pases una feliz semana y qué te
inviten a muchas “comidas”.

(Artículo originalmente publicado en la columna de La Oveja
Rosa en Universo Gay
, el 8 de agosto de 2014.)

@LaOvejaRosa es una tuitera, youtuber, escritora, bloguera, community manager y artista polifacética, feminista y lesbiana nacida en Madrid.

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