Boyeras y Bolleras

Las que me seguís habréis observado que muchas veces cuando hablo de lesbianas uso la palabra “boyeras”. Más de una habréis pensado que he escrito mal esta palabra, ya que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, RAE, es el término “bollera” el que debe usarse cuando hablamos despectiva o vulgarmente de las mujeres homosexuales. El caso es que yo no uso nunca el término boyera despectiva ni vulgarmente, primero porque yo soy la más boyera de todas, y segundo porque yo de vulgar tengo poco, y tampoco tengo abuela.

He investigado y he estudiado mucho sobre el tema para llegar a esta determinación mía de usar un término que la Rae no acepta como tal. Nunca pensé que estudiar media carrera de lenguas muertas me iba a servir de algo, pero ya veis que sí.

Vamos al tema.

Si sabéis mirar el cielo como los astrónomos mandan, o sea, si sois capaces de ver la Osa Mayor y todas esas estrellas y constelaciones que disfrutamos, muchas veces sin darnos cuenta, sobre nuestras cabezas, sabréis de lo que estoy hablando. No obstante, para las que no habéis estudiado astronomía, también vale usar alguna de esas aplicaciones que tienen ahora los smartphones y que hacen que podamos ver las estrellas y su situación. Una vez que estáis observando el firmamento, observad una constelación alargada que se extiende de norte a sur, desde la Osa Mayor a la constelación de Virgo. Al este tiene la constelación de Hércules y la Corona Boreal y al oeste la Cabellera de Berenice. Esa constelación que se encuentra en ese punto que os indico, es la Constelación del Boyero, antiguamente llamada Constelación de la Boyera. Aprovechad para verla en estos días porque es en verano cuando más visible está.

La constelación del Boyero está formada geométricamente por un pentágono, que sugiere un busto, del que descienden hacia el sur dos líneas convergentes, que sugieren unas piernas. El pentágono está delimitado por las estrellas β (beta), γ (gamma), δ (delta), ε (épsilon) y ρ (ro). Las líneas que parten de este pentágono convergen en la estrella α, que es la más luminosa de la constelación. Los antiguos vieron en esta constelación una figura humana femenina, a la que atribuyeron el oficio de boyera o pastora de bueyes, oficio que es el que ha proporcionado el nombre a la constelación. Se considera que esta boyera va conduciendo el carro de la Osa Mayor. Dado que hace cuatro mil años se celebraban ceremonias en la que solo participaban mujeres y se hacían ritos astronómicos para así favorecer la fertilidad, etc., se hacían sacrificios de bueyes y a estas sacerdotisas que llevaban los bueyes hasta el altar se les llamaba las boyeras. Ni que decir tiene que en estos rituales no había solo sacrificios y plegarias, también se celebraban fantásticas orgías solo con mujeres.

Con el paso del tiempo se masculinizó el nombre de la constelación, y pasó a llamarse Del Boyero. Se perdió la constelación de La Boyera.

Pero las boyeras aquí seguimos.

(Este artículo se publicó en mi columna de Universo Gay en 2014).

@LaOvejaRosa es una tuitera, youtuber, escritora, bloguera, community manager y artista polifacética, feminista y lesbiana nacida en Madrid.

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