Una jueza de Valladolid no ve delito de odio en la agresión a dos gais al grito de “maricones”

El pasado mes de junio de 2017, Álvaro y José Manuel daban un paseo cogidos de la mano por una calle de Valladolid cuando fueron agredidos por un grupo de unas seis personas. Según la denuncia de los chicos, al grito de “maricones” y “homosexuales” esta gente les daba empujones y les pateaba.  Denunciaron el hecho a la Fiscalía de Valladolid como delitos de odio y en estos días el caso ha llegado hasta el Juzgado de Instrucción nº3 de dicha ciudad. Pues bien, en las diligencias previas, la jueza no considera que la agresión sea un delito de odio y las ha tramitado como unas lesiones leves.

¿Cómo os quedáis? Yo me quedo muerta, como supongo que se han quedado los denunciantes, que han contado en entrevista a eldiario.es sus impresiones sobre dichas diligencias.

En el auto de 30 de octubre de 2017, la jueza decreta el sobreseimiento y el archivo de las diligencias en lo que respecta al delito de odio, que no es un artículo concreto del Código Penal, sino que se define como cualquier infracción en las que la víctima sea elegida por su pertenencia o su conexión con un grupo que puede estar basado en la raza, el origen, la religión, las creencias o la orientación sexual e identidad de género, entre otros motivos.

La jueza dice en el auto que “los hechos objeto de la presente causa no son constitutivos de delito de odio”, por lo que las injurias denunciadas “no tienen encaje en el delito de odio”, pero sí en unas vejaciones injustas.

“No entendemos cómo una agresión a dos chicos que van de la mano con insultos claramente homófobos puede dar lugar a que se considere que nuestra orientación sexual no juega ningún papel”, explica Álvaro, uno de los denunciantes a eldiario.es.

Álvaro, que pertenece al colectivo LGTBI  Valladolid Diversa, también comenta que

“Sabíamos que teníamos que incidir en la denuncia en que queríamos que se calificara como delito de odio y que, de las vías posibles para denunciar, la más efectiva es la Fiscalía”.

 

Álvaro y José Manuel han recurrido las diligencias y en su recurso dicen que  “En este tipo de delitos, un elemento clave junto a ese trato humillante que vulnera la integridad física y/o moral del individuo lesionado, también se produce un efecto que repercute en todo el colectivo, que multiplica su estigmatización y contribuye a mantener los estereotipos y la posición social del mismo”.

Como muchas ya sabéis, yo sufrí una agresión exactamente igual a esta, junto a mi pareja de aquel momento, en el año 1990. Yo tenía 22 años y ni que decir tiene que ni siquiera pude poner una denuncia en la comisaría a la que acudimos, donde poco menos que se nos juzgó por ser lesbianas y manifestar nuestro amor por la calle (con manifestar nuestro amor me refiero a pasear abrazadas por la vía pública). Es triste ver que, aunque ahora nos ampare la ley, todavía siguen pasando estas cosas.

@LaOvejaRosa es una tuitera, youtuber, escritora, bloguera, community manager y artista polifacética, feminista y lesbiana nacida en Madrid.

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